El Laberinto del Tiempo – Marguerite Yourcenar

Marguerite Yourcenar: La Pasión y sus Máscaras Michèle Sarde. Bitácora, 490 páginas.

El laberinto es uno de los más antiguos símbolos de lo que se ha dado en llamar nuestro inconsciente y Marguerite Yourcenar (1903-1988) nos lo recuerda en su autobiografía, compuesta de tres volúmenes, titulados colectivamente El laberinto del tiempo. Esa imagen, nos dice, ha sido esculpida, pintada, grabada en los muros, en los vasos, en la tierra alrededor de las aldeas, en casi todas partes, desde Creta hasta Finlandia y figura en los más antiguos cuentos de todos los pueblos. Sin embargo, es imposible encontrar nada más lejano a unas memorias convencionales que esta última obra maestra de Yourcenar, donde la idea misma de narcisismo es expulsada por las propias palabras de la autora: “francamente, no comprendo esa insistencia en el yo”.
Quizá la reticencia a hablar de sí misma o caer en el ejercicio tan en boga de revelar intimidades es lo que ha motivado a decenas de cronistas para precipitarse sobre una existencia inclasificable, poco apta para los análisis fáciles, tal como lo fueron las creaciones de Yourcenar, entre ellas Opus nigrum, El tiro de gracia y Fuegos. No menos de 30 biografías de la genial autora franco-belga se han publicado desde su muerte y en general, no sacan a la luz nada desconocido ni tampoco proporcionan la cercanía con una historia personal en la que vida y obra, intelecto y pasión, se conjugaron como pocas veces sucede en el caso de un gran escritor.

La pasión y sus máscaras, de Michèle Sarde, es uno de sus libros y presenta un rasgo un tanto embarazoso al estar escrito en segunda persona, en forma de una extensa carta que su autora dirige al sujeto biografiado. El título original en francés -Vous, Marguerite Yourcenar- da cuenta de esta peculiar manera de abordar a la protagonista. Pero superado este primer sobresalto, La pasión… resulta una buena biografía literaria, donde emerge la carrera prodigiosa de esta mujer nacida en una aristocrática familia belga, quien deslumbró al París intelectual y bohemio de los años 20 y 30, para emigrar a Estados Unidos con Grace Frick, su compañera por más de 40 años, aislándose en un rincón de la costa de Maine donde, en plena vejez, conoció imperturbable la fama. Y cuando su obra era leída en todo el orbe y comenzaron a lloverle los premios, se dedicó a hacer lo mismo de siempre, viajar incansablemente por el mundo, pero ahora en compañía de un joven 40 años menor, por quien sintió un amor no demasiado maternal. El lector, sea o no conocedor de la obra de Yourcenar, podrá vislumbrar una parte del sobrecogedor peregrinaje vital y espiritual en que consistieron los años terrenales de la creadora de Memorias de Adriano.

Sarde escribe bien y no puede esperarse menos de una catedrática de la universidad de Georgetown, autora de varios volúmenes y especialista en literatura francesa. Es culta, es refinada, conoce muy bien su tema y elabora un largo tomo con desenvoltura, bastantes hallazgos y pasajes interesantes, sobre todo aquellos referidos a la producción literaria de Yourcenar y a las luchas que la última gran humanista del siglo recién pasado libró con su medio y con las editoriales.

La pasión y sus máscaras no es la biografía definitiva de Marguerite Yourcenar, aunque sea un texto que se lee de corrido, seguramente por el cariño, la delicadeza y cierto temor reverencial con los que la famosa autora es tratada. Aún falta algo de tiempo para que se escriba el libro de dimensión suficiente para comprender a la inmortal belga. Mientras tanto, este volumen es una buena aproximación a su vida y su obra.

Anexo

Marguerite Yourcenar: La Pasión y sus Máscaras Michèle Sarde. Bitácora, 490 páginas.
Bajo la forma de un diálogo, la autora construye la biografía de Marguerite Yourcenar: su bisexualidad, el pasado aristocrático, el exilio en Estados Unidos.

Michèle Sarde enseña literatura francesa en la Universidad de Georgetown y ha publicado varios libros, entre ellos, una edición crítica de las cartas de Yourcenar.

C. Marks